Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Casa ordenada, casa salvada.
Una palabra al oído se oye de lejos.
La esperanza mantiene.
No eches más leña al fuego.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
Pan con sudor, sabe mejor.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
Saber más que Merlín.
Matar dos pájaros de un tiro.
Regla y compás, cuanto más, más.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
A lo que se quiere bien, se castiga.
A quien vela, todo se le revela.
El que nada no se ahoga.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Más da el duro que el desnudo.
A hija casada, los yernos a la puerta.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Bestia alegre, echada pace.
Lo que la corriente trajo, se va por el mismo atajo.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
Ni raja, ni presta el hacha.
Cuando viene la chata, qué haces sin estirar la pata.
Obispos y Abriles, los más son ruines.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
Llegar y besar el santo.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Más vale oler a asno que a muerto.