Arca abierta al ladrón espera.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
A buen bocado, buen grito.
Ramal y bozal, para el animal.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
La soga, tras el caldero.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
A fullería, cordobesías.
A la vejez aladares de pez.
En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
Muy estirar la Cuerda, el arco quiebra.
Hace más el que quiere que el que puede.
Donde hay pelo hay alegría.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Más obrar que hablar.
En caso de duda, la más tetuda.
Ten en dos bancos el culo por si te fallará uno.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
Dando dando, palomita volando.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Los extremos se tocan.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
Ave que vuela, a la cazuela.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Cruz y raya, para que me vaya.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Estoy con la espada pendiendo sobre mi cabeza.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Detrás de la leche nada eches.
Abogado, juez y doctor, cuanto más lejos, mejor.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
Nunca se debe tirar piedras arriba cuando se tiene techo de cristal.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
Ve delante cuando huyeres.
Tapados como el burro de la noria.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
La leche cocida, tres veces subida.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.