Ahí si hay mucha tela de donde cortar.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Ladran, pues cabalgo.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
El Juez, derecho como la viga del techo.
Hacer ruido, para sacar partido.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Está más "pegado", que mosca en melado.
A donde va la gente, va Vicente.
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Más vale que sobre que no que falte.
Al último siempre le muerde el perro.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
Dinero no falte, y trampa adelante.
El que está a las duras, está a las maduras.
A burra vieja, albarda nueva.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
El que apunta a la luna disparará más alto que el que apunta a un estercolero, aunque no de en el blanco.
Al sudado, el agua fría a un lado.
Quien nada sabe de subida, nada sabe de bajada.
Abril llovedero, llena el granero.
Mucho apretar, listo aflojar.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Paso a paso, se va lejos.
A la fuerza ahorcan.
Hacer una cosa contra viento y marea.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
El inferior pecha lo que el superior pega.
Irse con la soga entre los cachos.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
Dinero de canto, se va rodando.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
A la sombra del nogal no te pongas a recostar.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Cuanto más escarba la gallina, más tierra se echa encima.