Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.
El mejor sol es el que calienta hoy
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
Gran constipado, culo apretado.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Esto son habas contadas.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Amigo lejos, amigo muerto.
Hacerse el tonto es mejor que andar en coche.
Asno con hambre, cardos come.
En enero no te separes del brasero.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Cava, cava y encontrarás agua.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
A caballo de presente no se le mira el diente.
Cuervos vienen, carne huelen.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
Buena razón quita cuestión.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Anda, mozo, anda, de Burgos a Aranda; que de Aranda a Extremadura, yo te llevaré en mi mula.
Por el árbol se conoce el fruto.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
Quien más bebe, más sed tiene.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
De enero a enero, el dinero es del banquero.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Variante: Dos que se acuestan en el mismo colchón acaban siendo de la misma condición.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
El perro con rabia, de su amo traba.
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Ahogado el niño tapan el pozo.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Esperando que crezca la hierba, el buey se muere de hambre.