Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Darle a uno mala espina.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
El estudio y la experiencia, son los padres de la ciencia.
Como pecas, pagas.
A caballo nuevo jinete viejo.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
La experiencia es la madre de la ciencia.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Volverse humo.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Estar armado hasta los dientes
Negocios hay que están bien a las dos partes.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Bailarines en cojos paran.
No se hablar, y me mandas predicar.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
Hacérsele a uno el campo orégano.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
A burra nueva, cincha amarilla.
Viejos los cerros y reverdecen
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
Hazlo bien para que no tengas que hacerlo dos veces.
Joven intrépido no deja memoria.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Para creer hay que querer creer
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
No te alabes antes de que acabes.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Haciendo y vendiendo irás subiendo.
En salud se cura el sabio, y el necio, ni estando malo.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Dar palos de ciego.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Cantó el pajarillo y descubrió su nidillo.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
A lo que puedas solo no esperes a otro.