En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Todos somos iguales en el nacer y en el morir aunque no sea en el vivir.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
Lo fiado es pariente de lo dado.
La imagen de la amistad es la verdad
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Las paredes oyen.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Irse de picos pardos.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Uñas largas, con guantes de seda se tapan.
¿Hambre tienes y pides limosna?. No te creo, que eres gorda.
La que fue flor, algo le queda de olor.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Al ciego no le aprovecha pintura, color, espejo ni figura.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
A capa vieja no dan oreja.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
La ausencia causa olvido.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
A refajo verde, ribete encarnado.
Todos somos iguales, pero unos menos que otros.
Si uno pierde los labios, tendrá los dientes fríos.
Es bien hermosa la que es virtuosa.
El amor entra por los ojos.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Pan ajeno, caro cuesta.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Cuanto más pequeño es el bosque, más grande parece la liebre.
Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
Hay confianzas que dan asco.