Más claro, agua.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Agua turbia no hace espejo.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Para ser el presidente, nombramiento es suficiente.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
Más enseñan las manos que los labios.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
Si de nogal no dio nueces, de santo, ¿qué te parece?.
Cada uno dice quién es.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Según sea el paño, hazte el sayo.
Antes muerte que vergüenza.
Lo único permanente es el cambio.
Mal mascado y bien remojado.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Conseguir una mujer bella es fácil, pero conservarla es difícil
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
En invierno y verano la capa en la mano.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Vive como un caballero, y moriras como un señor.
Errando errando, se va acercando.
Más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Hacerse el sueco.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Más se junta pidiendo que dando.