Aire gallego, escoba del cielo.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Sayo grande, tapa mucho.
Barbero, o loco o parlero.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Eso no te lo despinta nadie.
Guarda bien: pero no tanto que no halles lo guardado.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
En cabeza limpia, nunca piojos ha de haber.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Mujer ventana, poco costura.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
La blancura de la nieve hace al cisne negro.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Estar como las putas en cuaresma.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Si no es gato, es gata.
Mal ojo le veo al tuerto.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
De cuero ajeno, correas largas.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
La naturaleza proveerá.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Todo lo que brilla, no es oro.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
De día y con sol.
Hay que darle el beneficio de la duda.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Buena crianza no pierde punto.
El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
La virtud loada, crece.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.