Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Amor no sufre ausencia.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
Si falta la comida, torcida va la vida.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Niño que llora, de mear se ahorra.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
El muerto delante y la griteria atrás.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
Variedad es causa de amenidad.
En casa llena el loco no se apena.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Nunca serás amado si solo piensas en ti mismo
Agrada y te agradarán.
El ojo del amo engorda el ganado.
Del viejo el consejo.
La verdadera amistad es inmortal.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
No hay corazón tan triste como una bolsa sin dinero.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
A cabrón, cabrón y medio.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Saber uno los bueyes con que ara.
Para conservar amistad, pared en medio.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Pensé que, creí que, son amigos de Don Tonteque.
Afanar y no medrar es para desesperar.
A donde vas bien. A donde más se tiene.