Coces de yegua, amor es para el rocín.
Mano lavada, salud bien guardada.
No comas ansias.
Mujer muerte, siete a la puerta.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
Poca cuadrilla, vida tranquila
la ropa son alas.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
La barca pasa, la orilla queda
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Una cosa rara sucedió en la muerte de mi tía: que un rato antes de morir aún vivía.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
A gran culpa, suave comprensión.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
La fantasía es la loca de la casa
Ni para Dios, ni para el diablo.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Buen amigo es el dinero.
Con afán ganarás pan.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Intimidades, solo en las mocedades.
Dando dando, palomita volando.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
Donde bien me va, allí mi patria está.
Donde humo sale, fuego hay.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Al hombre de rejo, vino recio.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Yo para ser feliz quiero un camión.
Al buen, regalo; al malo, palo.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.