El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Hasta que el cuerpo aguante.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Con el amor está el temor
El más fuerte teme a la muerte.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Hacer pinitos.
Buena gana de comer, rica salsa es.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Una alegría esparce cien pesares.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
No hay bestia que no brame en su guarida.
Hablando nos entendemos.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
A cada puerta, su dueña.
Dinero de canto, se va rodando.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
A buenos ocios, malos negocios.
La vida es grata, a quien bien la acata.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
De boca para fuera.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
El mundo es de los audaces.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Agua fina saca la espina.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
Planta y cría y tendrás alegría.
Amor breve, suspiros largos
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
El perro, a quien tiene inquina, alza la pata lo orina.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Juntos en las duras y en las maduras.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
¡La carne da carne y el vino da sangre!
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.