La luz de alante es la que alumbra.
A tal amo tal criado.
El hombre propone y Dios dispone.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
El que demonios da, diablos recibe.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa.
Ser un mordedor de pilares
Me importa un comino.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Dios aprieta pero no ahoga.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Confesión hecha, penitencia espera.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Abre la boca que te va la sopa.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
Salud y fuerza en el canuto.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
La admiración alaba, el amor es mudo
A mala leña un buen brazado.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
A perro viejo no hay tus tus.
Va como honda que lleva el diablo.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.