El cielo escucha las plegarias del corazón, no de la voz.
Está como aji titi.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
La alegría da miedo
A amante que no es osado, dale de lado.
Amigo viejo y casa nueva
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Si el corazón fuera de acero, no le vencería el dinero.
Gente de montaña, gente de maña.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
El movimiento se demuestra andando.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Antes de meter, prometer.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Lo que haces, encuentras.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Los pies van donde va el corazón
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Querer sanar es media salud.
El hombre muere, pero su obra vive y permanece.
A bien obrar, bien pagar.
Sayo grande, tapa mucho.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Bien muere, quien bien vive.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.