Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Enero mes torrendero.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
La hambre no tiene aguante.
Paciencia, cachaza y mala intención.
No es lo mismo atrás que en ancas.
Antes verdugo que ahorcado.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Acabóse la paja y murió el burro que la tronzaba.
Boca de verdades, cien enemistades.
A las obras me remito.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Porque los loros no tienen médicos, viven siglo y medio; que si los tuvieran, cincuenta años no vivieran.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Risa liviana, cabeza vana.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Lo peor de la humanidad son lo hombres y las mujeres que no lo son de verdad.
Poco y entre zarzas.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
El amor más grande es el de una madre, a continuación el de un perro y por último el de un amante
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
Cría cuervos y te sacarán los ojos.
El que coge la zorra y la desuella, ha de saber más que ella.
Unos nacieron para moler y otros para ser molidos.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
El que del campo viene, cenar quiere.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
Los cementerios están llenos de valientes.
Juntos en las duras y en las maduras.
Por San Andrés, el mosto, vino es.
Mujer Besada mujer ganada.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
Dos tetas tienen más fuerza que una yunta de bueyes.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
Faena acabada, faena pagada.