El papel puede con todo.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
La vida es un juego.
No se toman truchas a bragas enjutas.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
Hacer oídos de mercader.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
Labrador de capa negra, poco medra.
Nadie puede hacer que un cangrejo camine derecho.
La voz del asno no pasa del tejado.
Nadie es tan bruto que tire piedras a un árbol sin frutos.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
Abril llovedero, llena el granero.
No creó Dios al burro para músico.
Hasta la muerte, todo es vida.
Año de endrinas, año de espinas.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
No es de bravo señal buena, toro que escarba en la arena.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
La glotonería acaba con muchos.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
Enójate pero no pegues.
Querer y no querer, no está en un ser.
Agrandado como alpargata de pichi.
La sarna que no pica, a nadie mortifica.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
No todo el que lleva zamarra es pastor.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
Tenemos muchos caciques y pocos indios
El hombre que no se equivoca no es humano.
Agua, sol y basura y menos libros de agricultura.
A cualquier cosa llaman rosa.
A un bagazo, poco caso.
Padecer cochura por hermosura.
Madre quiero ser, e hijos tener.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.