En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Culo veo, culo quiero.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Dios da, nunca vende.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Amigo por su interés, amigo tuyo no es.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Mujer Besada mujer ganada.
La vida es un deber a cumplir
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Pies, ¿para qué os quiero?.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Dios acude siempre.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
Boca con boca se desboca.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Trato es trato.
Madre dispuesta, hija vaga.
Bien casada, o bien quedada.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Mallorquina, puta fina
La vecindad es fuente de amistad.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
Aire gallego, escoba del cielo.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
Demasiada amistad genera enfados
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
La vida es grata, a quien bien la acata.
Cual andamos, tal medramos.
La esperanza es lo último que se pierde.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.