Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
A la virtud, menester hace espaldas.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
El que se casa, por todo pasa.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Solo como Adán en el día de la madre
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Un corazón feliz es un filtro mágico para hacer oro
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
De tales devociones, tales costurones.
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
Hoy por ti, mañana por mí
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
¡A darle que es mole de olla!
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Donde manda el perro, se ata al amo.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Primero la obligación y luego la devoción.
Al hombre y al caballo, no apurallo.