Las acciones revelan las pasiones
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
La alegría alarga la vida.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
No hay dicha, sino diligencia.
Vive y deja vivir.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
La paciencia es la llave del paraíso.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
La niebla deja el tiempo que encuentra
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
El que bien te quiere no te engaña.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
El amor reina sin ley
El mirón mirar, pero sin chistar.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Muestra gran respeto por tu semejante.
El honor es como un largo camino sin retorno, como un perfume de olor inaccesible.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
El silencio no ha sido jamás escrito.
Cerco de luna, agua segura.
La fantasía es la loca de la casa
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.