Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Bolsa llena, quita las penas.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
El hombre no hace nada sin el tiempo y el tiempo no hace nada sin el hombre
Más merezco; pero contigo me conformo.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
Solo la modestia señala los actos de un hombre noble.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
La lujuria nunca duerme.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
La muerte a nadie perdona.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Mal acaba quien mal anda.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
De amores el primero, de lunas las de enero.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
No se me olvidará mientras me acuerde.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
La virtud es de poco sueño.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
No hay enemigo fácil, pero sí amigo difícil.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
La confianza mata al hombre.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Mal apaña quien no engaña.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
Jugar al abejón con alguien.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
De pequeños principios resultan grandes fines.