Carne a carne, amor se hace.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
Ayudaté y serás ayudado.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Confía en lo que ves
La manda del bueno no es de perder.
A batallas de amor, campo de plumas.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Buena condición vale más que discreción.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Tierra por medio, para poner remedio.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Confesión obligada, no vale nada.
Abrojos, abren ojos.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
La obra alaba el maestro.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.