El amor y la fe, en las obras se ve.
Ni tan vieja que amule, ni tan moza que retoce.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Se sincero y honesto siempre.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
El abismo lleva al abismo
Amor comprado, dale por vendido.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Ni miento ni me arrepiento.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
Conquista el amor solo aquel que huye
Envidia me tengan y no me compadezcan.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
El día nunca retrocede de nuevo.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
El amor, de necios hace discretos.
Amor y dinero nunca fueros compañeros.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Ni de estopa buena camisa, ni de puta buena amiga.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Obra acabada, a dios agrada.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Amores reñidos, los más queridos.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Compañía de los dos fue la del edén y no salió nada bien.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón