Amor y dolor son del mismo color.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Buen moro, o mierda u oro.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Mandadme pelear y no me mandéis aconsejar.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Es de sabios cambiar de mujer.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Más claro, agua.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
La comida reposada, y la cena paseada.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
Las novedades son la sal de la vida.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
El fraile, la horca en el aire.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Entre los amores verdaderos, el más fino es el primero.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Lo bien hecho bien parece.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Dar y tejer es buen saber.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.