Dios era bueno para negociante.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
A casa vieja, portada nueva.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Dar gusto da gusto.
Al son que me tocan bailo.
Dama tocada, dama jugada.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Ser un mordedor de pilares
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
La esperanza mantiene.
En guerra los estados, los libros cerrados.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Antes de meter, prometer.
No coma cuento coma carne.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Con todos corro y con ninguno me paro.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Mojarse el potito.
Bebe y ata la bota.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
La cortesía exige reciprocidad.
Breve habla el que es prudente.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
Al que es pobre todos sus parientes le despreciarán; si es rico, todos son sus parientes.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
En casa llena el loco no se apena.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Ante la duda, la Charly.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Pies fríos, corazón caliente.