Meter aguja y sacar reja.
Alforjas llenas quitan las penas.
A buen hambre, no hay pan duro.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Más perdido que un moco en una oreja.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
Indio comido indio ido.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Eso no te lo despinta nadie.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
No hay primera sin segunda
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
El nuevo paga novicial.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
A gran chatera, gran pechera.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Plata en mano, culo en tierra.
A cada día su pesar y su esperanza.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
Quien siembra, siega.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Nunca segundas partes fueron buenas.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
Cinco: por el culo te la hinco.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Hay que poner remedio a tiempo.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Unos por el culo estercolan, y otros por la boca.