Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Jugar y perder bien puede suceder.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
Por el becerro se amansa la vaca
Debajo de mi capa, mate al Rey.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Juego de manos es de villanos.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
Del reir viene el gemir.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Si no sabes estar solo, nunca serás libre.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
El buen cirujano. opera temprano.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Un apóstol en el cielo y un escribano en el suelo.
Carne en calceta, para quien la meta.
El yerro encelado, medio perdonado.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
La luz de alante es la que alumbra.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Para cerdos, buenas son bellotas.
Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Más vale un voluntario que cien forzosos.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
Hablar poquito, y mear clarito.
Una buena acción es la mejor oración.
Foso y vallado, buen cercado.
Cual seso tuve, tal cabeza traigo.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
El huevo, fresco, y el pan, moreno.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Hombre anciano, cuando muere poco llorado.
Un muerto abre los ojos al vivo.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
La alegría es el remedio universal de todo mal
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
Cada día un grano pon, y harás un montón.