Nunca falta un culo para un bacín.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
La muerte nos iguala a todos.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Cada cual arrima su sardina a la braza.
A la de tres va la vencida.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
Bebe vino y come queso y llegarás a viejo.
Zumo de limón, zumo de bendición.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Monja de Santa Ana, tres en cama.
El que bien come y bien digiere, solo de viejo se muere.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Nadie con su suerte está contento y todos con su talento.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Para pelear se necesitan dos.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Ayatola no me toques la pirola.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
Dios es más grande que el mundo.
Un hombre sin relación, es un hombre muerto.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
El otoño de lo bello, es bello.
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Lo que es igual, no es trampa.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Confesión obligada, no vale nada.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Casa oscura, candela cuesta.
Hambre matada, comida acabada.
Zun de noche, se sube a un coche
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Casado, pero no capado.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
El vicio, saca la casa de quicio.