Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
Muerte deseada, vida prolongada.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Cuanto más primos, más adentro.
A los pendejos ni Dios los quiere.
El mejor sol es el que calienta hoy
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
Al buen callar, llaman Santo.
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
Mallorquina, puta fina
El amor destierra la vergüenza.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Quien bien siembra, bien coge.
El que persevera triunfa.
Cada día, su pesar y su alegría.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Mal de muchos, epidemia.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Los hombres son mejores que su teología
Obispo por obispo, séalo Don Domingo.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Hay más tiempo que vida.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
Es puerco de la misma manada.
El ama brava, es llave de su casa.
Mientras hay alma, hay esperanza.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Escrita la carta, mensajero nunca falta.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Si los hombres estuviesen tan satisfechos de su suerte como de sí mismos, serían en su mayoría felices
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
Bailo bien, y echáisme del corro.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande