De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Agrandado como alpargata de pichi.
Hijos y mujer añaden menester.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
El que presta, a pedir se atiene.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
Mujer Besada mujer ganada.
Dale, si le das, que me llamen en casa.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Yantar sin vino, convite canino.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Feo, pero con suerte.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
El que ama, teme.
No hay duelo sin consuelo.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
En el refugio del otro vive cada uno
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Con afán ganarás pan.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Día de agua, taberna o fragua.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.
Como turco en la neblina.
Ignora al ignorante.
Ladran, pues cabalgo.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
Más se junta pidiendo que dando.
Haz favores y harás traidores.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
Pecado callado, medio perdonado.
Amor grande vence mil dificultades.