El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Mal huye quien a casa torna.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Ahora al bueno le llaman tonto.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Pan y vino andan camino.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
Dale un pez a un hombre y comerá un día; enseñale a pescar y comerá siempre.
A quien mucho tiene, más le viene.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
En casa de los tíos ella es la tía.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
El arma es enemiga de su dueño.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
Hijo de tigre: tigrillo.
El oficio hace maestro.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Jamás olvidó el que bien amó.
Mucho preito hace mendigo.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Carga que place, bien se trae.
Bien o mal, casado nos han.
Vence al enemigo sin manchar la espada.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
A buen sueño, no hay cama dura.
Cada uno con su humo.
A veces caza quien no amenaza.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.