Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
La mujer golosa o puta o ladrona.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
Tal padre, tal hijo.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
No contrates de barbero, a quien fue tu prisionero.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Fue sin querer...queriendo.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Después de un gustazo, un trancazo.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
El más cuerdo, más callado.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
La obra alaba el maestro.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
Honra sin provecho la digo pecho.
Dios da, nunca vende.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Otros tiempos, otros modos.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Llamar al gato, gato.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Despedida de borrachos.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Come y bebe, que la vida es breve.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.