Amistades y tejas, las más viejas.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Boda mojada, novia afortunada.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
Calumnia, que algo queda.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Lo que sea que suene.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
A caballero nuevo, caballo viejo.
Hacerse la boca agua.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Al melón maduro, todos le huelen el culo.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Papel, testigo fiel.
Juez cabañero, derecho como sendero.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Precaverse contra un posible percance.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Si amas a alguien, déjalo libre.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Caminito comenzado, es medio andado.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Vale más una vieja que un pejeverde.
El avaro, ahondando el agujero para guardar su oro, llega al infierno.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
A buen sueño, no hay cama dura.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Salmón de enero, para mí el primero.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
Esta más caliente que pepita en comal.
Sé primero en sembrar si quieres aventajar.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.