Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Del joven voy, del viejo vengo.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
Dios acude siempre.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Esto está color de hormiga.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
Amigo viejo y casa nueva
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Casa oscura, candela cuesta.
Date a deseo y olerás a poleo.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Del mal manjar, un bocado nomás.