Cuando cae lluvia, agua anuncia.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
Ruibarbo y azafrán, de amarillo tiñen la orina natural.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Agua corriente, agua inocente.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Dame pan y llámame perro.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Amor nunca dice basta.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
De lo bendito, poquito.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Mucha auga en Mayo, malogra el año.
A gato viejo, rata tierna.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Dame rojura y te daré hermosura.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Es mejor empezar en la noche que no empezar.
Dar palos de ciego.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
A cada paje, su ropaje.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
De tal colmena tal enjambre.