Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
A saya blanca, ribete negro.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Cada gorrión tiene su corazón.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Favores harás, y te arrepentirás.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
El que venga atrás que arree.
Atáscate, que hay lodo.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Llave puesta, puerta abierta.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
No juzgues el barco desde tierra
Por enero florece el romero.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.
Hombre avisado, medio salvado
Ama a quien te ama, y no a quien te ilusiona.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
Molino cerrado, contento el asno.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Cada cosa nace para su semejante.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
De uvas a peras.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.