Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Serás el amo, si tienes la sartén por el mango.
Quien siempre adula se quema las mangas
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
De buen chaparrón, buen remojón.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Cada pájaro lance su canto.
Tempran es la castaña que por Mayo Regan.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
Encontrar al perro en la olla
Nació como la auyama, con la flor en el culo.
Al gorrino y al melón, calor.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
La admiración alaba, el amor es mudo
A gran pecado, gran misericordia.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Enero, claro y heladero.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Mira antes de saltar.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Casarse bajo el palo de la escoba
Nunca anochece donde se ama.
Variedad es causa de amenidad.
El tiempo todo lo amansa.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
Quien te quiere, te aporrea.
Hasta ajustar, regatear.