El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Encontrar al perro en la olla
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Junio brillante, año abundante.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
El mundo es de los audaces.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
De chica candela, grande hoguera.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Amar sin padecer, no puede ser.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
A árbol caído, todo son piedras.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
La fantasía es la primavera del alma
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Lobos de la misma camada.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
La pasión embellece lo feo
Un buen día vale por un mal mes
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Molino cerrado, contento el asno.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Agarrando aunque sea fallo.
A consejo de ruin, campana de madera.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Naranja agria en ayunas, salud segura.
A todo coche, le llega su sábado.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
¿Cómo amaneciste ? Pues bien, ahí acostado.
Cada pájaro lance su canto.