Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Un buen día nunca se olvida.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
la ropa son alas.
Aquel que guarda siempre tiene.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Buen comienzo, agüero de buen término.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
De día beata, de noche gata.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
A ruin, ruin y medio.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Donde hay querer, todo se hace bien.
De abedul la albarca y pasarás la charca.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Arena y cal encubren mucho mal.
Un buen día vale por un mal mes
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Que el amor no imite las fuertes olas, numerosas pero efímeras; sea en cambio como el agua escondida bajo la arena: parece imposible encontrarla y se la encuentra
El mundo es de los audaces.
A la larga, lo más dulce amarga.