Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Amor de gato se ve por el tejado.
Ojo al parche.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
A chico santo, gran vigilia.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Deja al menos un huevo en el nido
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Amor breve, suspiros largos
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Pan tierno, casa con empeño.
Amor de dos, amor de Dios.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
La fantasía es la primavera del alma
Otro gallo le cantara.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
La pasión embellece lo feo
El monte tiene ojo.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Quien bien ata, bien desata.
A bestia loca, recuero modorro.
Ayunar, o comer truchas.
Agua de enero, todo el año tiene tempero.
Amigos pobres, amigos olvidados
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
De donde vino el asno vendrá la albarda.
Sé osado y serás afortunado.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
A todo coche, le llega su sábado.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.