La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Amar y saber, todo no puede ser.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Mal apaña quien no engaña.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
El buscador es descubridor.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
La barca pasa, la orilla queda
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Tarea que agrada, presto se acaba.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Gran calma, señal de agua.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
El corazón del justo, piensa para responder.
Ya en el veranillo, la madurez del membrillo.
El haragán es el hermano del mendigo.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Al asno rudo, aguijón agudo.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Julio, lo verde y lo maduro.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
El amor refresca como el rocío
A cabo de rato, Andújar.