Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Dar es corazón, pedir es dolor
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
El ave canta aunque la rama cruja.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Una manzana no cae lejos de su árbol.
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
El deseo hace hermoso lo feo.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
De buen chaparrón, buen remojón.
A bien obrar, bien pagar.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Mucho ojo, que la vista erro.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Ramal y bozal, para el animal.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
Al asno rudo, aguijón agudo.
De abedul la albarca y pasarás la charca.
Aquel que guarda siempre tiene.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
El hombre apercibido medio combatido.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
A otra cosa mariposa.
Relámpago al oriente, agua al día siguiente.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
El hombre es para el hombre un espejo.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Ser un mordedor de pilares
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Más vale bien amigada que mal casada.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Ron, ron; tras la capa te andan.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Para los hombres de mar, antes que letras nadar.
Los ojos son el espejo del alma.