Acelgas al mediodía y a la noche acelgas, mal me andarán las piernas.
Ayúdate y el cielo te ayudará.
Esposa prudente es don de Dios.
Por una alegría mil dolores
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Las paredes oyen.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
A la vejez, viruelas.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
Cielo a corderos, agua a calderos.
A la que te criaste, te quedaste.
La intención hace la acción
El que fía, o pierde o porfía.
Quien con toros anda, a torear aprende.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
Acúsole porque pisó el sol.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Vino y amores, de viejo los mejores.
El honor es como un largo camino sin retorno, como un perfume de olor inaccesible.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Oveja que anda, bocado halla.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Gallina que canta ha puesto un huevo
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
Tanto le alabas que nunca acabas.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
La uva tiene dos sabores divinos: como uva y como vino.
Quien te quiere, te aporrea.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
A la mujer fea, el oro la hermosea.