Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
La tierra será como sean los hombres.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Al loco y al toro, dale corro.
Tu hablar te hace presente.
Dios tarda, pero no olvida.
El hombre muere, pero su obra vive y permanece.
Primero comer, que ser cristiano.
A quien pasa a la otra vida, se le olvida.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Caridad y amor no quieren tambor.
La mujer y la gata, son de quien las trata.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
El que algo quiere, algo le cuesta.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
Hermanos hay tanto por hacer!
A la sombra del favor, crecen vicios.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Amor es el vino que más pronto se avinagra.
La Luna de Enero y el amor primero.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
De lo perdido, lo que aparezca.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
La buena uva hace buena pasa.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
El que poco tiene a poco aspira.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Las prendas de ropa son alas.
El sexo nos hace perder la cabeza