La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Puede uno entender como un ángel y seguirá siendo un demonio.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Al perro, échale un hueso, y se amansará con eso.
Atáscate, que hay lodo.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
Todavía aguas corren profundamente.
El llanto alivia el quebranto.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Hay que comer del ala para comer de la pechuga.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Las sueños, sueños son.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
Ave por ave, el carnero si volare.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Ojo al Cristo que es de plata.
La impureza, pesa.
El plumaje del pavo es precioso, mas sus alas son débiles.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Aquel que reconoce la verdad del cuerpo puede entonces conocer la verdad del universo.
El que mucho analiza, se martiriza.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Al viejo pelele, todo le duele.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Viva la gallina, y viva con su pepita.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
En el pecado se lleva la penitencia.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.