Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
La sabiduría es como una mujer legítima, no permite otra mujer en su casa.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
La barriga llena da poca pena.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Amistades y tejas, las más viejas.
Quien sabe, sabe.
La que da beso da d'eso.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
Ama y guarda.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Amor grande vence mil dificultades.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Tras el vicio viene el lamento.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
A chico pié, gran zapato.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
La letra, con sangre entra.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.
La suerte de la fea, la bella la desea.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.
No sufras por calenturas ajenas.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Badajo alto, campana rota.
Dando dando, palomita volando.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
El mal para quien lo fuere a buscar.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.