Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
El otoño de lo bello, es bello.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
Mas vale buena muerte que mala vida.
El que demonios da, diablos recibe.
Quien baila y canta, su pena espanta.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
Cada cosa pía por su compañía.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Mujer mayor, es la mejor.
Desde chica, la ortiga pica.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
La madurez solo se vive una vez.
Oveja que mucho bala, poco mama.
El vino es la ganzúa de la verdad.
A pan duro, diente agudo.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Se goza más amando que siendo amado
Pasar amargura por ganar hermosura.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
Buena compañía, Dios y Santa María.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
La mujer rogada y la olla reposada.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Cada cual decía del amor que tenía.
Toda flor quiere ser fruto.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Todo tiene un fin.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
El buey pace donde yace.