El dar es honor; el pedir, dolor.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.
La madurez solo se vive una vez.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Juego y bebida, casa perdida.
En abril, va la vieja a veril.
El ingenio obvia dificultades,.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Música y flores, galas de amores.
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
Todo tiempo pasado fue mejor.
Amor breve, suspiros largos
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Males comunicados, son aliviados.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
Obra acabada, a dios agrada.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Llave puesta, puerta abierta.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
La virtud es de poco sueño.
Si quieres agrandar los campos de la felicidad, comienza por nivelar tu corazón.
El trompo mientras más lo lían más baila.
Gente castellana, gente sana.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Ligero como el ave de San Lucas.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
La fe no tiene miedo.
Tras cada pregón, azote.
A la fortuna, por los cuernos.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
El tiempo aclara las cosas.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Cuando el gato esta ausente, los ratones se divierten.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.