La pisada del amo, el mejor abono.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
Quien pisa con suavidad va lejos.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Huyendo del hoyo caí en el arroyo.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Aire colado, a muchos ha matado.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
A este son, comen los del ron, ron.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Fraile que fue soldado, sale más acertado.
La curiosidad anda en busca de novedad.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
A buen salvo está el que repica.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Haz bien y no acates a quien.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
La suerte la pintan calva.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Agua en cesto se acaba presto.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Ve delante cuando huyeres.
Tanto está la gotera sobre la piedra hasta que hace el roto.
Empieza la tarea y luego termínala.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Muerte deseada, vida prolongada.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
La culpa del asno echarla a la albarda.
No busques a la vez fortuna y mujer.
El que come y canta algún sentido le falta.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Alábate pato que mañana te mato.
Lleva en todo un ten con ten y todo te saldrá bien.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Por muy fina la pistola, no apunta bien ella sola.
Al último siempre le muerde el perro.
Tras buen soplo, buen sorbo.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Incluso las torres más altas empiezan en el suelo.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
La caza y los negocios quieren porfía.
Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.