Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
Quien no canea, calvea.
Laguna que no tiene desagüe, tiene resumidero.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Suelo mojado, cajón seco.
Otoño entrante, uvas abundantes.
De buen caldo, buenas sopas.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
Oír como quien oye llover.
El buen mosto sale al rostro.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
Hay que esperar que las aguas retornen a su nivel.
Aceite de oliva, todo mal quita [usado en emplasto].
Más vale aliento de madre que leche de ama.
La que del baño viene, bien sabe lo que quiere.
El blanco es el color que se ensucia más fácilmente.
La verdad siempre sale a flote.
Domingo sucio, semana puerca.
Cada día pan blanco hace apetitoso el bazo.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
En enero, se hiela el agua en el puchero.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Del mal vino, buena borrachera.
Ruéganla que se pea, y cágase.
La que da beso da d'eso.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
La mala paga , aunque sea en paja.
Entre col y col, lechuga.
Donde entra beber, sale saber.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Beber sin comer, maña de ranas es.
Pan ajeno, caro cuesta.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
Olla reposada, no la come toda barba.
La col hervida dos veces mata.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
El vino con el amigo.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
El que duerme con niños amanece mojado.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Asno con hambre, cardos come.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.