Vino mezclado, vino endiablado.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
A burra nueva, cincha amarilla.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Aceituna una; y si es buena, una docena.
A Dios, nada se le oculta.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
El agua del pozo no fluye en el agua del río.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
En Mayo lodo, espigas en Agosto.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
A ojo de buen cubero.
Una palabra deja caer una casa.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Eso es regar fuera del tiesto.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
El que ve el cielo en el agua ve los peces en los árboles.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
De lo perdido, lo que aparezca.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Al mal año, tarria de seda.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
El azul es extraído del índigo y es más azul (fuerte) que él.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
De cualquier nube sale un chubasco.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Amistades y tejas, las más viejas.
Oro es, lo que oro vale.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
No se bañaba y se bañó, su mujer se lo pidió.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
De sol de tarde, Dios te guarde.