En tierra de abrojos, abre los ojos.
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
A la vejez aladares de pez.
La sagre es más espesa que el agua.
A cazuela chica, cucharadica.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
La impureza, pesa.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Al pez, una vez.
O al puente o al vado, si no hemos de pasar a nado.
Llenarle la cuenca a alguien.
Aceite y vino, bálsamo divino.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Hormigas con ala tierra mojada.
El río pasado, el santo olvidado.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Blanco hielo, es de lluvia mensajero.
Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
Uva moscatel, no llega al tonel.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
Contra la gota, ni gota.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
De trigo o de avena, mi casa llena.
La soga, tras el caldero.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Aceite, hierro y sal, mercaduría real.
No desesperes: de las nubes más negras cae un agua que es limpia y fecunda.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Cuando el sol se pone rojo es que tiene agua en el ojo.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
El huevo, fresco, y el pan, moreno.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.